De ESPAÑA sobre ARGELIA

“A pesar de que nuestro cliente Argelino hablaba francés perfectamente, nunca se dirigió a mí. El hablaba a su compañero en árabe, su compañero me hablaba a mí en francés y traducía a mi jefe al castellano. Hubiera sido más sencillo que el Argelino se hubiera dirigido a mí en Francés….pero yo era una mujer….Tampoco me dio la mano para saludar ni despedirse….mientras que a los hombres sí….y por supuesto… ni me miró.”